Atlético Carcarañá comenzará esta temporada a transitar un nuevo camino con el básquet femenino formativo, un proyecto que empezó a tomar forma el año pasado y que hoy da sus primeros pasos dentro de la competencia oficial. El entrenador Ramiro Mielejcuk será quien esté al frente del proceso, que apunta principalmente al desarrollo de la disciplina dentro del club.

La idea comenzó a gestarse en agosto de 2025, cuando se realizó una jornada recreativa que terminó siendo el puntapié inicial. “Vimos que varias chicas se interesaron en la disciplina y junto a la subcomisión y el club decidimos intentar formar el básquet femenino. La respuesta fue muy buena, hubo mucha repercusión y apoyo, y ahí nos dimos cuenta de que, si lo hacíamos con compromiso y responsabilidad, podíamos armar algo serio”, explicó el entrenador.

En un principio, la intención era trabajar durante un tiempo más antes de competir, pero la posibilidad de sumarse al torneo apareció antes de lo previsto. “No tenía planeado entrar este año al torneo, sobre todo porque la disciplina recién estaba empezando. Pero surgió la oportunidad y junto a las chicas decidimos anotarnos para comenzar el proceso”, señaló.

Más allá de lo deportivo, el objetivo principal está puesto en el crecimiento del básquet femenino dentro de la institución. “Esto va más allá de los resultados. La idea es seguir fomentando el básquet femenino en el club para que se sostenga en el tiempo y podamos llegar a tener una cantidad de chicas similar a la que hoy tenemos en las ramas masculinas”, remarcó.

Por ahora, Atlético Carcarañá participará con equipos en las categorías Infantiles y Cadetes, aunque el movimiento también ya se siente en el minibásquet. “Se fueron sumando varias chicas al mini y estoy seguro de que van a seguir llegando. Ellas van a ser la base de este proyecto”, afirmó.

El crecimiento de la actividad también fortalece el vínculo entre el básquet y la vida institucional del club. “El nexo con la subcomisión es de apoyo y crecimiento mutuo. Cuantas más chicas y chicos haya en la disciplina, más familias se suman, más gente colabora. Es algo recíproco”, sostuvo.

Finalmente, Mielejcuk dejó en claro cuál es el espíritu del proyecto. “Todos tiramos para el mismo lado. Cada uno aporta su granito de arena para seguir viendo crecer el básquet de Cremería y al club. Al sumar una disciplina más seguimos fomentando el deporte en los chicos y el compartir con otros. Al final, esto no deja de ser un deporte formativo: lo más importante no es el resultado del día del partido, sino lo que se construye en el día a día. Porque también formamos personas , no solamente deportistas”.

La incorporación de Atlético Carcarañá también representa una buena noticia para el básquet femenino de la Asociación Cañadense. Cada nuevo club que se suma no sólo amplía la competencia, sino que fortalece el desarrollo de la disciplina y abre nuevas puertas para que más chicas puedan encontrar su lugar en la cancha. Ese camino que pretende la Comisión Directiva de la ACB, proyectos que nacen desde la base, con compromiso y paciencia, suelen ser los que terminan construyendo un crecimiento sólido y sostenido en el tiempo.