La Asociación Cañadense de Básquetbol ha conseguido otro hito significativo en su historia con la obtención del tercer puesto en el Torneo Provincial de Interasociaciones Femenino Sub 17 disputado en Sunchales. Esta conquista, alcanzada en un campeonato de alta paridad, es la recompensa a meses de intenso trabajo y planificación.

Para entender las claves de este éxito, ACB con Maximiliano Baracat, el entrenador a cargo de la selección cañadense, quien no duda en calificar el resultado como “muy positivo”, pero insiste en que la base de todo fue el proceso.

Baracat es tajante en su enfoque, una mentalidad que transmitió al plantel desde el inicio. “Yo no creo en el laburo así nomás… o me meto de cabeza al 100 % o no me meto directamente,” asegura el técnico. Esta convicción no da lugar a las dudas: “Cada cosa que encaro es blanco o es negro, para mí no hay grises.”

Esta filosofía se aplicó a la construcción del equipo. Junto a su colaborador, Bruno Boletta, el cuerpo técnico se dedicó a una planificación exhaustiva, sentándose “largas horas a planificar” para armar una lista inicial de 25 jugadoras. Luego vino la fase de “depurar a medida que íbamos viendo cuál eran las chicas que a nuestro creer encajaban en ese sistema que nosotros estábamos planteando.”

Para Baracat, el tiempo es secundario frente a la calidad del trabajo: “Yo creo que un proceso es una etapa de planificación y de llevar a cabo algo, no importando el tiempo que demore.”

Un torneo sin rivales fáciles

El entrenador destaca la dificultad del Provincial de este año. “Es durísimo, donde todos los equipos son parejos,” comenta, resaltando que la competencia ha crecido: “Hoy por hoy no hay equipos que vayan de paseo y no hay que subestimar a nadie.”

Pese a un entorno tan exigente, el equipo cañadense demostró una progresión constante. “Desde el primer partido hasta el último creo que crecimos un montón… como equipo, principalmente que era lo que nosotros buscábamos,” explica. La clave del crecimiento fue la fe: “Volver a creer en nosotros, que es lo que más importa. Se había perdido un poco. Volver a creer en lo que nosotros habíamos planeado.”

El triunfo en el partido por el tercer puesto fue “muy valioso”, especialmente porque lograron ganarle dos veces al local – La Asociación Rafaelina – un equipo armado para pelear la final. Si bien el objetivo de ser campeones no se logró, “cumplimos varios objetivos dentro de este torneo,” afirma Baracat.

El reconocimiento a los que apoyaron

Finalmente, el entrenador se tomó un momento para reconocer a quienes hicieron posible la campaña fuera de la cancha, resaltando el compromiso de la gente.

“Quiero agradecerle muchísimo, pero muchísimo a los padres de las nenas, que en todo momento acompañaron y se pusieron a disposición en todo,” expresa Baracat.

También el entrenador dedicó un agradecimiento especial a Laura Mezzalani, una colaboradora que “tanto el año pasado como este año dejó la vida… nunca nos hizo falta nada, siempre estaba atrás de todos.”

Para Baracat, el éxito de la Sub 17 es parte de una visión a largo plazo. “La idea es seguir creciendo a medida que van pasando las camadas y los años, como para tratar de fortalecer el básquet femenino de la zona,” concluye, esperando que este logro impulse la actividad en nuestra Asociación.